En esta fase se moldean las distintas piezas de cera que, tras ser ensambladas con las herramientas de encolado adecuadas, se denominan moldes estándar.
El objetivo es conseguir que no haya defectos, por lo que desde la primera fase de moldeo se comprueba minuciosamente cada pieza de cera, con el fin de reducir los costes debidos a los posibles rechazos detectados al final de la producción.
La fundición de precisión ICI produce piezas fundidas de metal desde 1 gramo hasta un máximo de unos 50 kilogramos.