El moldeo de cerámica es una etapa fundamental en el proceso de producción metalúrgica. A continuación se describen las dos etapas que caracterizan este delicado e importante proceso.
FASE 1: Los moldes estándar se sumergen en las distintas cubas que contienen los aglutinantes refractarios: esta operación se repite unas 6-7 veces con el intervalo correspondiente mediante un dispositivo robotizado informatizado.
Fase 2
Tras el paso 1, se obtiene la FORMA ESTÁNDAR recubierta con una cáscara cerámica convenientemente resistente.
PASO 2: Los moldes estándar resultantes se llevan a cabinas rotativas verticales donde la granalla refractaria, al caer, se adhiere a la superficie de las FORMAS ESTÁNDAR.